Yo pido, y se me Da
EL PROPÓSITO DE LA VIDALa cabeza de un hombre puede estar llena de conocimientos mundanos carentes de sentido. Él puede dominar todas las ciencias, sin embargo, desconocer su propia alma.Conoce las propiedades especiales de cada substancia, pero en cuanto a conocer la naturaleza de su propia esencia, es tán ignorante como un asno.Declara: “Yo conozco lo que es aceptable y lo que no lo es”, pero no sabe si sus propias acciones son acceptables.Conoce el valor de cada artículo que compra y que vende, pero en su estupidez, desconoce lo que él mismo vale.Ha aprendido a conocer las estrellas auspiciosas de las inauspiciosas, pero no analiza su alma para ver si se encuentra en un estado afortunado o pobre.
Conocerte a tí mismo y vivir tú, preparándote para el día del Juicio Final, es dominar la ciencia más elevada de todas.
Rûmi, “El Masnavi” (III)